domingo, 10 de octubre de 2010

Descubren en Atapuerca restos fósiles de un anciano discapacitado


La Pelvis 1 de la Sima de los Huesos (en amarillo) es la pelvis humana más completa de todo el registro fósil mundial. Su gran tamaño comparado con la pelvis de un hombre actual (en verde), nos da una idea de la corpulencia que tenía este antepasado de los neandertales.



Por Flor de Paz. Imágenes: EIA (Equipo de Investigación de Atapuerca)

Hace más de medio millón de años vivió en Atapuerca un anciano que sufrió cierto grado de minusvalía locomotriz, causada por importantes enfermedades degenerativas que le aquejaron mucho tiempo antes de morir, con más de 45 años de edad.
A esta conclusión llegó un grupo de paleontólogos del Equipo de Investigación de Atapuerca (EIA), que estudió un esqueleto fósil parcial de un corpulento varón, antepasado de los neandertales, publica hoy on line la revista científica PNAS.
Una nota de la Fundación Atapuerca añade que el equipo científico* recuperó los restos fósiles de este individuo durante cinco intensas campañas de excavación en la Sima de los Huesos (pequeña cavidad situada a más de 30 metros de profundidad en el interior de la Sierra). “Desde entonces, el trabajo en el laboratorio ha permitido reconstruir y asociar a esta pelvis su columna lumbar”.
El texto revela asimismo que este anciano discapacitado, antepasado de los neandertales, tuvo que haber necesitado de una atención especial para poder sobrevivir, pues las enfermedades que padecía “tuvieron seguramente manifestaciones posturales y dolorosas en las zonas lumbar y pélvica que le obligarían a adoptar una posición encorvada y, quizás, a usar un báculo para mantenerse erguido. Por ello, este individuo probablemente estaría impedido para cazar, entre otras actividades.
Pero la investigación científica no se restringió solo a este individuo patológico. “El equipo ha encontrado también en la Sima de los Huesos los restos de otras personas que no tenían deformidades en la columna vertebral ni en la pelvis. Gracias a ellos, los científicos han descubierto que esta población, al igual que los neandertales, poseía una columna vertebral con curvaturas menos marcadas que las que recorren nuestras espaldas. Es más, la forma característica de sus vértebras y su pelvis demuestra que sus cuerpos estaban diseñados, como los nuestros, para minimizar el gasto de energía necesario para mantenerse perfectamente erguidos”.











En las entrañas de la Sierra de Atapuerca, han sido halladas la pelvis y la región lumbar de un anciano que vivió hace medio millón de años.

Otra hipótesis a la que arribaron los científicos al estudiar estos fósiles de la Sima de los Huesos apunta a que las mujeres de este grupo homínido “debieron sufrir alumbramientos difíciles, tal como ocurre con las Homo sapiens.
Para arribar a esta conclusión, “los científicos compararon el conducto pélvico del anciano de la Sima de los Huesos, con el de otras pelvis humanas fósiles de sexo femenino encontradas en otros yacimientos del mundo. Los resultados publicados señalan que las diferencias entre los sexos de los individuos fósiles se asemejan a aquellas encontradas entre los hombres y las mujeres actuales.
“En nuestra especie, la pelvis presenta un diseño adaptado a una postura erguida y una locomoción bípeda. Tales adaptaciones ´compiten´ en las mujeres con la necesidad de dar a luz. Estas circunstancias, junto con el elevado tamaño encefálico de los recién nacidos, convierten el parto en un proceso complicado en nuestra especie. En consecuencia, la forma del conducto pélvico de las mujeres presenta modificaciones que habilitan el paso del feto a término en el momento del alumbramiento”.

* Los autores de este estudio pertenecen a las siguientes instituciones: Centro mixto Universidad Complutense de Madrid-Instituto de Salud Carlos III de evolución y comportamiento humanos, la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad de Cambridge, la Universidad de Burgos, la Universidad de Alcalá de Henares, el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social y el Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana.

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