viernes, 21 de noviembre de 2014

Biomarcadores y medicina de precisión revolucionan la Oncología

Pilar Garrido: “Mi mensaje para los jóvenes es que no fumen y sin fuman ¡que lo dejen ya!

Por Flor de Paz. Foto: Reno Massola.

Un nuevo de concepto de medicina personalizada y de precisión en oncología, basado en las características moleculares y específicas que tiene el tumor de cada persona, singularizó la jornada científica inaugural del congreso de la especialidad que se está celebrando en La Habana.
La doctora Pilar Garrrido López, presidenta de la Sociedad Española de Oncología Médica, quien tuvo a cargo una conferencia magistral sobre el tema, ofreció una detallada panorámica de la experiencia de su país en la “traducción” práctica de la nueva perspectiva terapéutica y en el desarrollo de una plataforma de diagnósticos moleculares y biomarcadores,  requerida para la aplicación de medicamentos específicos, según la tipificación de la lesión tumoral en el paciente.
En rueda de prensa realizada luego de su intervención en el plenario, la especialista explicó cómo en la actualidad referirse al cáncer de pulmón, por ejemplo, implica la consideración de una serie de características distintas en estos tumores. Y tal conocimiento ha conllevado a la necesidad de seleccionar tratamientos diferentes para cada una de las personas afectadas, según las características moleculares de cada lesión.
Al referirse a la fase en que se halla Cuba en la introducción de este nuevo concepto en el enfrentamiento del cáncer, el doctor Jorge Luis Soriano, presidente del Comité Científico del evento, dijo que el país está en fase de preparación de la plataforma de biomarcadores. “Realizamos en estos momentos los estudios de factibilidad desde el punto de vista del costo efectivo que requiere la incorporación de los nuevos equipamientos para la biología molecular.
“Quizás nos montemos sobre la práctica que hemos tenido en la primera mitad de este año con la introducción de tecnología moderna en la realización de inmunohistoquímica en anatomía patológica, lo cual ha incorporado en este campo rapidez, seguridad y controles de calidad externos. Porque si es importante tener el diagnóstico, más importante es que este sea seguro, como garantía de que vamos a indicar al paciente la sustancia terapéutica que necesita”.
En ese sentido el doctor Soriano subrayó que a la desventaja de no contar todavía con la plataforma de biomarcadores se superpone la posibilidad de hacer las cosas bien desde un inicio sobre la base de la experiencia que han tenido otros países, pues “esta es una tecnología costosa”.
Al respecto Pilar Garrido aclaró que invertir en estas tecnologías significa insertarse en en la “medicina que vamos a hacer en los próximos años para la inmensa mayoría de los pacientes. Por tanto, una vez puesta en marcha cualquier biomarcador o nueva indicación ya contaría con un sistema montado capaz de asegurar la accesibilidad de todos los pacientes, así como el ahorro de nuevos costos.
“Cuando hablamos del progresivo incremento de los pacientes con cáncer, a partir del envejecimiento poblacional y otros factores, se es realista al invertir nuevos recursos en terapéuticas más precisas contra la enfermedad, porque cuando el paciente no recibe el mejor tratamiento puede sufrir complicaciones e ingresos hospitalarios que causan gastos, además de impactar negativamente sobre su calidad de vida”.
La denominada plataforma de biomarcadores constituye la base necesaria para la realización de los diagnósticos moleculares, lo que después redunda en un tratamiento específico. Su aplicación significa una reconceptualización total de la oncología sin que queden atrás los fármacos convencionales aplicados hasta ahora, pues estos van a seguir teniendo un espacio en los tratamientos médicos. Ahora —explicó Soriano— hay que ver cómo van a combinarse los fármacos nuevos y los viejos. “Todavía hay mucha investigación por realizar para saber cuál es el papel de cada uno de ellos en la oncología moderna”.
En cuanto a la prevención del cáncer, considerada por ambos especialistas como la mejor medicina de precisión que existe, están los llamados hábitos de vida saludable y en todo caso, el diagnóstico precoz. Sin embargo, refiere el doctor Soriano, la mayor parte de los tumores de pulmón se diagnostican en etapas avanzadas, cuando es poco probable que pueda obtenerse algún control de la enfermedad”.
Como causa fundamental de este tipo de tumor en Cuba se halla el hábito de fumar que también afecta a los fumadores pasivos. En la Isla esta es la primera causa de incidencia y mortalidad por cáncer; para el hombre en ambos parámetros y para la mujer en cuanto a mortalidad.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Oncología 2014: entre la prevención y la terapéutica





A la derecha, célula maligna
 Durante la semana en curso tiene lugar en La Habana Oncología 2014, un evento que intenta abarcar las complejidades del cáncer y el desarrollo preventivo-terapéutico en Cuba. Los llamados productos naturales, como el veneno de escorpión, no forman parte de los temas a debatir al carecer de evidencia científica sobre su pretendida efectividad.



  Por Flor de Paz
La aspiración de convertir al cáncer en una patología crónica, en el sentido de lograr un control de la enfermedad en el paciente, es el móvil de una amplia diversidad de acciones que se desarrollan en el campo de la investigación y la clínica oncológica en Cuba.
A partir de ese presupuesto, la generación de productos biotecnológicos y su aplicación en la red de asistencia médica de la especialidad en todo el país han centrado un número de prácticas científico-clínicas que serán puestas sobre la mesa para su revisión ante más de 400 especialistas (nacionales y extranjeros) participantes en el Congreso Oncología 2014, a celebrarse la próxima semana en el Palacio de las Convenciones de La Habana.
Según explicó en rueda de prensa el doctor Jorge Luis Soriano García, presidente del Comité Científico del evento, las evaluaciones consiguientes a los ensayos clínicos (estudios de supervivencia, calidad de vida, entre otros) van a ser tratadas en cada una de las sesiones que han sido identificadas por las diferentes localizaciones anatómicas que afecta la enfermedad.
“Por ejemplo, en la de pulmón serán objeto de análisis el uso de las vacunas terapéuticas elaboradas por el Centro de Inmunología Molecular: Cimavax-EGF y REGF; la sesión de cáncer digestivo abordará la aplicación del anticuerpo monoclonal Nimotuzumab en esófago y páncreas.Bajo la denominación Inmunoterapia tendrán espacio para el intercambio las comunicaciones relacionadas con los mecanismos básicos (cómo se han obtenido estos productos) y de acción de las citadas moléculas generadas en las instituciones biotecnológicas cubanas.
Ante la ausencia en el programa del evento de los llamados productos naturales contra el cáncer (entre ellos el veneno de escorpión), el doctor Soriano advirtió que estos no cuentan con ninguna investigación clínica o demostración científica de efectividad. “La ciencia es una sola y con esos preparados no ha sido desarrollado ese ciclo en el cual la industria biotecnológica, por ejemplo, ha realizado la obtención de moléculas, desarrollos clínicos y evaluaciones que evidencian la efectividad (o no) de un compuesto para una determinada localización de cáncer. Sabemos que hay varias investigaciones preclínicas realizadas por Labiofam, pero todavía estas no han pasado a la fase clínica (de estudio en humanos)”.
En Cuba son diagnosticados anualmente un promedio de 40 mil nuevos casos con la enfermedad, dijo la doctora Teresa Romero, directora de la Unidad de Cáncer del Ministerio de Salud Pública. La especialista, quien encabeza el programa integral para la prevención de la patología, añadió que el 87 por ciento de las investigaciones realizadas el año pasado en el país sobre esta especialidad médica fueron aplicadas en beneficio de la población.
También en el terreno de las terapéuticas y como parte de este evento, el Simposio Internacional de Cirugía Craneofacial Oncológica llevará a los participantes los primeros resultados de 20 de los 60 casos operados de tumores de cabeza y cara que invaden la base del cráneo. Hasta hace muy poco —explicó el doctor Nélido González Fernández— estos pacientes morían porque no teníamos como intervenir en esta estructura anatómica. “Ya somos capaces de hacerlo, no hemos tenido ninguna mortalidad y, por tanto, los pacientes ya pueden recibir en Cuba este tipo de cirugía. Al mismo tiempo, avanzamos hacia la realización de estas operaciones por vía endoscópica”.
Otro asunto de notable importancia y que, según los expertos, marcará el futuro de la atención oncológica, es el de la llamada medicina personalizada y de precisión. Este tema contará con varios espacios en el evento así como con una conferencia magistral inaugural a cargo de la doctora Pilar Garrido López, Presidenta de la Sociedad Española de Oncología Médica. Dos temas más estarán entre las comunicaciones de esta categoría: Evolución de las técnicas modernas de radioterapia y Evolución de la cirugía radical a la conservadora.
Oncología 2014 abriga asimismo el I Encuentro Nacional de Onco-ginecología en el que igualmente serán evaluadas las aplicaciones de los productos biotecnológicos cubanos y tecnologías quirúrgicas no invasivas.
La poca demanda de alternativas diagnósticas existentes a nivel de policlínico como el análisis de sangre oculta en heces fecales, por parte de médicos y pacientes, estuvo entre los llamados de atención de esta reunión con la prensa, en la cual el presidente del Comité Organizador y de la Sociedad Cubana de Oncología, el doctor Jorge Juan Marinello reflexionó acerca del por qué no han podido lograrse en este campo médico aspiraciones planteadas hace más de 20 años. Entre ellas mencionó la disminución de la incidencia de la enfermedad en etapas avanzadas, basada en los preceptos básicos requeridos para dar solución a esta problemática patológica: una adecuada prevención, un diagnóstico temprano y un tratamiento oportuno.
Uno de los objetivos de este congreso —subrayó el doctor Marinello— es recapitular sobre aquellos problemas que han impedido que los trabajos realizados en prevención no hayan dado los resultados que esperábamos. Porque las tentativas de tratamientos novedosos están hechas para pacientes que ya no están en etapas tempranas, lo que van es a prolongar su vida y a darles mejor calidad, pero la posibilidad de actuar con la intención de curar se ve limitada cuando el diagnóstico no es temprano”.
Mas información: http://www.oncologiahabana2014.com/index.php?module=pre-congress-courses
https://www.facebook.com/juventudtecnica.JT?ref=ts&fref=ts

martes, 12 de agosto de 2014

Excavaciones en Atapuerca: por un europeo más antiguo

Entre el primero y el 25 de julio, un equipo de 30 personas excavó en el nivel 10 del yacimiento Gran Dolina, en una superficie de 90 metros cuadrados, de unos 420 mil años de antigüedad. 

En el conocido complejo pleistocénico, ubicado en Burgos, España, se prevén probables cronologías cercanas a los dos millones de años en niveles arqueológicos no explorados de sus yacimientos más prolíficos. La excavación de un posible hogar neandertal invita a pensar en que pueden obtenerse muchas claves sobre el modo de vida de estos homínidos


Por Flor de Paz

La campaña Ata 2014 acaba de concluir. El trabajo de 150 arqueólogos hizo posible, una vez más, la extracción de un nuevo “surtido” de fósiles que se suman a la enorme colección generada en más de 35 años de excavaciones en la Sierra de Atapuerca. Pero este solo es el primer paso de un largo proceso; los materiales sacados en cada jornada estival, base empírica de la producción de conocimientos, constituyen referentes ineludibles de las investigaciones sobre evolución humana en España y el mundo.
Enfocados a esa universalidad del Proyecto y a un cambio de estrategia de las excavaciones en los próximos años, sus codirectores, Eudald Carbonell, José María Bermúdez de Castro y Juan Luis Arsuaga, anunciaron en la acostumbrada nota de fin de campaña (dirigida a la prensa y a otros actores sociales) que la jornada recién concluida se caracterizó por la realización de exploraciones geológicas y geocronológicas en diferentes yacimientos del complejo arqueo-paleontológico.
Entre esos sondeos estuvieron los realizados en Gran Dolina, en la Trinchera del Ferrocarril. De los sedimentos de sus niveles más bajos y estériles fueron tomadas numerosas muestras para datar y conocer sus propiedades magnéticas. Así fue planificada la estrategia de excavación de la cueva del yacimiento de cara a profundizar lo antes posible en el nivel donde fue descubierto Homo antecesor, una especie de homínido descrita por primera vez en Atapuerca hace 20 años.

Esta ha sido una campaña de transición. Algunos de los trabajos realizados estuvieron encaminados a la preparación de una nueva estrategia para las excavaciones que se realizarán hasta la jubilación de los actuales codirectores (en la foto junto con Alicia García, consejera de cultura de la Junta de Castilla y León). Foto: EFE. 

Según el suplemento ATA, de El Correo de Burgos, el trabajo geológico y geocronológico realizado en la parte baja de Gran Dolina, “ha dado con niveles que están por debajo del subcrón Olduvai de 1,7 millones de años”, lo cual pudiera ser indicio de la existencia de depósitos con restos fósiles de esa edad. Esta hipótesis, hasta ahora considerada como poco probable por el EIA y los codirectores, ha sido reevaluada al constatarse la existencia de registros más antiguos. Hemos empezado a pensar —estimó Carbonell— que en la Trinchera del Ferrocarril podemos tener cronologías africanas.

Yacimiento de la Sima del Elefante. En el nivel TE9 de este sitio fue hallada una mandíbula humana de 1,3 millones de años en el 2007. Los hallazgos de la campaña de 2014 refuerzan los resultantes ya existentes acerca de la presencia de grupos humanos en este sitio en el Pleistoceno Inferior. Foto: López Araico.

La localización de huellas neandertales en la Sierra, uno de los propósitos del proyecto científico,  fue reforzada durante esta campaña por los resultados obtenidos en el asentamiento al aire libre Fuente Mudarra, que se excava por tercer año consecutivo. Según la nota de prensa del EIA, “el hallazgo de un posible hogar, con herramientas in-situ, y de un pequeño fragmento de hueso, invitan a pensar que este lugar puede darnos muchas claves sobre el modo de vida de los Neandertales hace unos 50 mil años. También acentúa la idea de que los yacimientos de los alrededores de Atapuerca pueden tener un enorme potencial, con multitud de campamentos de la época”.

Excavaciones en el yacimiento Fuente Mudarra, en los alrededores de la Sierra de Atapuerca. Se trata de una ocupación en una ladera a orillas del río Pico donde diferentes grupos de neandertales estuvieron a lo largo de decenas de miles de años. Foto: Marta Navazo (EIA).

Sima de los Huesos, yacimiento en el que desde 1984 Arsuaga y su equipo han recuperado cerca de siete mil fósiles correspondientes a 28 individuos de una especie pre-neandertal, siguió deparando muchas satisfacciones en esta campaña con nuevos hallazgos de fósiles humanos. “Podemos estar asistiendo al origen de los neandertales, pues tenemos allí algunos de los miembros más antiguos de este linaje, tanto por su apariencia como por su edad: unos 430 mil años, según la última datación”, dijo el codirector a La voz Digital, de Cádiz.

Excavación en la Sima de los Huesos. Foto: Javier Trueba

Al relacionar este último asentamiento con el de Dolina, el documento citado explica que la excavación del nivel TD10.3, contemporáneo con los fósiles humanos pre-neandertales de la Sima de los Huesos, nos hablará en futuras jornadas arqueológicas del modo de vida de los homínidos hallados en este sitio. Asimismo hace constar que dicha unidad arqueológica “contiene una gran colada de bloques calizos, entre los que ha ido recuperándose un registro diversificado, con relativamente pocos instrumentos líticos y con un nuevo taxón predominante: el caballo.

De derecha a izquierda la doctora Marina Mosquera, cuando encontró una lasca de sílex del cretácico en el nivel 10.3 de Gran Dolina, donde se trabajó durante la recién concluida campaña de excavaciones. (Foto: Gizéh Rangel).
Un detallado análisis del complejo arqueo-paleontológico burgalés, publicado por Carbonell en su blog Sapiens ( http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/sapiens/),  da cuenta del conocimiento obtenido acerca del nivel 10 de Dolina (de entre 250 mil y 450 mil años de antigüedad). El lugar alberga huellas de ocupaciones recurrentes  relacionadas con la caza o con el establecimiento temporal para actividades específicas, estacionales o continuas,  como consecuencia de un aumento demográfico que provocó grandes flujos migratorios en la zona y, probablemente, en toda la península ibérica y Eurasia durante el pleistoceno medio.
Sobre las excavaciones en el nivel 4 de este yacimiento (por debajo de Homo antecesor), la nota de prensa del EIA explica que conllevaron al hallazgo de una de las piezas más espectaculares recuperadas durante la campaña: “una mano y un pie de un jaguar (Panthera gombaszoegensis) en conexión anatómica. El animal murió en la cueva alimentándose, quizás, de alguno de los cadáveres caídos.
“También fueron descubiertas algunas herramientas de sílex que seguramente sirvieron para procesar las carcasas de los animales muertos. Lo más importante en este sentido es que fue confirmada la continuidad de presencia humana en la Sierra de Atapuerca entre un millón de años (TD4) y los 800.000 de Homo antecessor (TD6)”.
En el yacimiento de Galería, con frecuencia llamado “el supermercado”, los hallazgos de este año “están en consonancia con las hipótesis que han identificado al sitio desde las primeras excavaciones de las décadas de los 80 y 90: los homínidos entraban a la cueva de manera esporádica para aprovechar a los animales que caían a través a de una trampa natural situada al Este de la cavidad.
“Más de 500 de fauna y más de 40 restos líticos fueron recuperados en la unidad excavada, con una datación de 260 mil años. Entre los faunísticos se hallan costillas, vértebras y elementos craneales pertenecientes a ciervos y caballos principalmente. Las herramientas líticas son lascas de roca sílex neógeno, utilizadas para descarnar a los animales, y bases naturales de cuarcita, usadas como percutores para romper huesos y retocar las herramientas. La actividad de carnívoros fue identificada a través de mordeduras en los restos abandonados por los humanos”.
En torno a la Cueva Mayor, donde también se halla ubicada la Sima de los Huesos, “fueron realizadas excavaciones en el yacimiento Galería de las Estatuas. La intervención en sedimentos del Pleistoceno Superior permitió extraer este año restos de fauna y piezas de industria musteriense, propia de los neandertales”.
Un contexto funerario con inhumaciones humanas acompañadas de elementos de ajuar pudo ser documentado en niveles calcolíticos de Portalón, otro de los sitios del complejo Cueva Mayor, describe la nota del EIA. “El inicio de excavaciones en niveles neolíticos presagia una prometedora campaña 2015 para en este yacimiento”.
Por otra parte, la excavación de un sepulcro colectivo calcolítico de alrededor de 4600 años de antigüedad, en el que se viene interviniendo en los últimos años, constituyó el centro de atención en la cueva de El Mirador, otro de los nichos arqueológicos del Neolítico en la Sierra. “Hasta la fecha fueron documentados los restos de un mínimo de 23 individuos, depositados en una pequeña cámara natural, acompañados de un reducido número de objetos”.
Finalmente, toneladas de sedimentos procedentes de las excavaciones de los yacimientos de la Sierra de Atapuerca fueron lavadas y triadas a la orilla del río Arlanzón. Dicha labor, encaminada a recuperar la microfauna (diminutos fósiles de mamíferos, anfibios, aves, reptiles y peces) que escapa  a los ojos de los arqueólogos,  permitió descubrir en esta campaña un cráneo casi completo de un hámster extinguido y de un desmán de hace cerca de 450 mil años.
Cada yacimiento explorado durante las 36 campañas desarrolladas por el Proyecto Atapuerca ha aportado nuevas fichas al rompecabezas de la vida prehistórica en ese ecosistema desde hace 1,3 millones de años hasta la etapa romana. Una jornada de excavaciones es solo la continuación de un trabajo continuo que durante todo el año tiene lugar en gabinetes, aulas, publicaciones científicas y en el Sistema Atapuerca. Cultura de la Evolución.

Como colofón de la campaña arqueológica en la Sierra de Atapuerca se produjo la llegada al Museo de la Evolución Humana de la reproducción de Homo antecesor, de la escultora francesa Elisabeth Daynés. La figura del llamado Chico de la Gran Dolina, homínido de unos diez años de edad, es una reproducción hiperrealista que la autora creó a partir del asesoramiento científico de Bermúdez de Castro. Foto: El Correo de Burgos.

 El Proyecto Atapuerca
Es el mayor y más estructurado que existe en España con subvención estatal. Está integrado por los tres codirectores y el Equipo de Investigación de Atapuerca (EIA), cuyos miembros (150 personas, la mayoría doctores y licenciados) forman parte de un sistema de instituciones científicas y docentes ubicadas en Burgos, Madrid y Tarragona, fundamentalmente.
En su impacto mediático y social se halla una de las bases de su desarrollo y consolidación. Desde el punto de vista científico, constituye una importante reserva de conocimientos documentados sobre el pleistoceno europeo y sus probables conexiones con sitios euroasiáticos y africanos.
En el ámbito académico y profesional, cuenta con una infraestructura inserta en universidades con proyectos de internacionalización. Su programa investigativo general está fundamentado en la reconstrucción de la evolución humana desde la actualidad hasta hace 1.5 millones de años en el entorno de la Sierra de Atapuerca. A partir de ahí, se despliegan proyectos de tipo antropológico, arqueológico, geológico y botánico, que permiten traspasar el análisis del registro arqueológico de las excavaciones que realiza el EIA cada verano en la llamada colina mágica.
Publicado en http://www.juventudtecnicat.co.cu/contenido/excavaciones-atapuerca-europeo-mas-antiguo-0  

sábado, 22 de febrero de 2014

Tres dados en el puzle de la evolución biológica

Como componentes de su teoría de la evolución por selección natural, Charles Darwin desarrolló tres ideas geniales: la de la especiación ecológica, de la selección sexual y del origen africano de la especie humana. Estas  fueron rechazadas inicialmente, pero en la actualidad  son confirmadas  por múltiples observaciones y experimentos y se ha demostrado su  gran valor teórico y práctico.

Por Vicente Berovides Álvarez*
De gran valía  para la conservación de las especies ha resultado la teoría de la especiación ecológica de Charles Darwin. Los trabajos del naturalista inglés fueron tan abarcadores en cuanto al proceso del origen de las especies que le hicieron llegar  a la comprensión de  cómo, aún sin aislamiento físico, la heterogeneidad de las condiciones ambientales en una gran área podía conducir a la adaptación local y de ahí a la especiación (especiación ecológica),  concepto que no fue admitido como tal durante mucho tiempo.
La vigencia y vínculo de este postulado con la llamada conservación de las especies es raigal y reside en el propósito mismo de preservar poblaciones que, perteneciendo a una misma especie, evidencian disímiles historias evolutivas por tener suficientes diferencias resultantes de su adaptación local, en un momento en que la extinción se está produciendo a unas tasas muy superiores a las normales por causas predominantemente humanas. El entendimiento del fenómeno desde este enfoque contribuye al manejo de tan acuciante problema.
La comprensión de dicha evidencia requiere en la actualidad del conocimiento del escenario de los procesos evolutivos, que se compone de tres niveles básicos: genes, especies y ecosistemas. Son los genes, como causas últimas, los que determinarán la persistencia o no de una especie, pero como causas próximas están las interacciones ecológicas concretas de los individuos y las poblaciones en un ecosistema dado, que a través de la selección natural, permiten las adaptaciones a las condiciones ambientales locales presentes.
En este sentido, las nuevas perspectivas que aporta la genética, al pasar de los genotipos individuales (como principal objeto de análisis) a la genómica de las poblaciones y especies, precisan ser incorporadas al arsenal de trabajo de la genética de la conservación. Muchos de estos nuevos enfoques se refieren básicamente  a la naturaleza genética del carácter estudiado, lo que arroja luz cuando se interpreta la naturaleza adaptativa de los caracteres considerados en un programa de conservación.
Así han podido determinarse las bases genéticas de importantes caracteres adaptativos y la acción de la selección natural de los genes específicos para ellos en estudios como  los del tamaño del pico en los pinzones de Darwin, las alas de los murciélagos y la armadura pélvica del pez espinoso. En dichos trabajos  y, en otros realizados con los peces cíclidos de los lagos africanos, se confirma la teoría de la  especiación ecológica de Darwin. 
Las investigaciones más actuales sobre genética cuantitativa también aportan información valiosa para la conservación, en término de cuáles son las interacciones de diferentes componentes del valor adaptativo, señalando entre ellos a los efectos maternos, la interacción genotipo-ambiente y la variación entre diferentes regiones del genoma. 
La genómica ecológica, nueva rama de genómica, también aporta su granito de arena a la conservación. Estudios de este tipo en la mosca Drosophila, han demostrado la presencia en su genoma de un alto nivel de limitaciones a la selección natural y signos de frecuente selección adaptativa recurrente. Por contraste, el mismo estudio en la planta europea Arabidopsis, ofreció un panorama contrario al de Drosophila. Estos resultados sugieren que el tamaño y la estructura poblacional (precisamente los aspectos más afectados en las especies amenazadas), muy diferentes en ambas especies, contribuyen a estas diferencias.

Estudios experimentales han demostrado que los machos de las jirafas de cuello más largo y musculoso tienen un mayor número de descendientes. Igual ocurre con los leones de melena negra y con los pavorreales de las colas más grandes y vistosas. El dimorfismo sexual de estas especies se debe al proceso de selección sexual ya que sirven para la lucha entre machos y para atraer a las hembras. 
   La selección sexual

Entre 1859 y 1871 Darwin pensó que su teoría de la selección natural, a través de la supervivencia diferencial, no podía explicar caracteres extravagantes en los machos de ciertas especies como las astas de los ciervos y la cola del pavo real,  ya que él pensaba que dichos caracteres disminuían, no aumentaban, la posibilidad de supervivencia.
Por consiguiente, razonó que más importante que sobrevivir era reproducirse y que cualquier carácter heredable que ayude al éxito en la competencia por la obtención de pareja tendería a expandirse por la especie, incluso si ello comprometiera la supervivencia de su portador. A este proceso él le llamo selección sexual, idea que desarrolló en 1871 en su obra de, La Descendencia del Hombre y la Selección en Relación al Sexo.
Una definición actual  de la selección sexual establece que ella es un componente de la selección natural individual, que se crea por las presiones que machos y hembras ejercen entre ellos mismos, al competir por las parejas y elegir entre parejas potenciales.
De manera que,  la selección natural es la supervivencia y reproducción diferencial de los individuos más adecuados a las condiciones ambientales existentes, independiente de su sexo, mientras que  la selección sexual es la reproducción diferencial de individuos, en dependencia de sus atractivos y eficiencias sexuales. Esta última es cualitativamente diferente de la selección natural y puede explicar ciertos cambios evolutivos radicales que la otra no es capaz de revelar.
Acerca de la selección sexual Darwin estableció que de todas las causas que han producido diferencias en la apariencia externa de los sexos en ciertas especies animales, esta es una de las que ha jugado un papel importante, debido a que acelera los procesos evolutivos. Dicho tipo de selección se enfoca en las novedades visuales, acústicas y conductuales del sexo que corteja (generalmente los machos) hacia el sexo que elige (generalmente las hembras).
Las modificaciones que resultan de la selección sexual son, con frecuencia, tan pronunciadas, que muchas veces han sido clasificados los dos sexos como especies distintas. Estas diferencias deben tener, sin dudas, la mayor importancia.
La teoría de la selección sexual constituyó una idea radical en la época de Darwin, pues se trataba de un concepto que carecía de precedente científico.  Por otra parte,  convenció al naturalista de que la evolución radicaba más en un proceso de reproducción diferencial de individuos que de supervivencia-diferencia.  Así Darwin  reconoció que los agentes causales del proceso de selección sexual fueron, literalmente hablando, los cerebros y cuerpos de los rivales sexuales y de las parejas potenciales y que no solo los machos, sino también las hembras, influyen en la evolución de las especies.
Esta última idea colocó a las mujeres en un papel clave en la evolución humana, perspectiva que puso en una posición incómoda a muchos biólogos de la época. Que los machos compitieran por las hembras (incluyendo a los humanos), no era una novedad, pero la posibilidad de que las hembras eligieran a sus parejas, de forma inconsciente o consciente, era un hecho totalmente inconcebible. Por eso, la publicación de Darwin sobre la selección sexual en 1871 tuvo  una fría recepción  y fue virtualmente olvidada.
 En esta obra, el naturalista también relacionó la selección sexual en humanos  con el incremento en tamaño y complejidad del cerebro (por selección mutua de ambos sexos), el dimorfismo sexual (considerando a los varones más velludos, valerosos, belicosos, enérgicos y fuertes) y los mecanismos de selección sexual de tales caracteres.
Además vinculó la selección sexual con el dimorfismo sexual entre los grupos de descendencia (mal llamadas razas), en especial el color de la piel;  las diferencias en cuanto a facultades intelectuales, lenguaje, voz y habilidad para la música, entre sexos y grupos de descendencia.
Otros elementos que Darwin tomó en cuenta como influyentes en la selección sexual fueron el criterio de belleza femenina y masculina (en especial las valoraciones de los varones hacia las mujeres).
Como causas que limitan el accionar de este tipo de selección señaló la promiscuidad, el infanticidio, los matrimonios precoces y la segregación de la mujer y asimismo definió sus modos de actuar: la competencia entre individuos del mismo sexo y la elección de un sexo por el otro.
El carácter único de la selección sexual en la especie humana también fue subrayado por Darwin: los varones eligen hembras y las hembras eligen varones como pareja, considerando diferentes caracteres sexuales altamente elaborados (esto también ocurre en algunas especies de aves).
Posteriormente, la teoría sintética moderna de la evolución del año 1930 fue capaz de reconocer la competencia  entre machos como una subclase de selección natural y los ornamentos extravagantes de estos como objetos de intimidación  a otros machos y de reconocimiento de especies, aunque el rol electivo de  las hembras fue ignorado.
La aceptación de la selección sexual como un hecho científico tuvo su emergencia  alrededor de 1972. Esta se basó  en  estudios experimentales, en modelos matemáticos y en su demostrada influencia en insectos, aves  y primates. La mayoría de los criterios vertidos por Darwin sobre estos aspectos han sido bien confirmados en la actualidad y son apoyados por las observaciones referidas al  espacio dedicado en la corteza primaria sensorial y motora del cerebro humano a las manos, labios, lengua y genitales, lo cual refleja la importancia selectiva del cortejo, juegos precopulatorios y copulación en nuestra especie, así como a las diferencias entre los grupos de descendencia (africanos, europeos, etc.) en relación con el color de la piel y la pilosidad corporal, donde la selección sexual actuó y aún actúa junto con la selección natural, siempre  en interacción  con el complejo ambiente socio cultural propio de los humanos.
En resumen, la elección recíproca en ambos sexos humanos para caracteres físicos  y mentales a través del cortejo de los varones y la elección de las mujeres, hicieron que se fijaran  en nuestro genomagenes preferencias y deseos específicos y formas de pensar creativas, ingeniosas e inteligentes que afectaron de forma diferencial los cerebros de varones y mujeres. Así nos condujeron a la amabilidad y  la honestidad  en el amor.
Si bien estas diferencias son pequeñas en comparación con las semejanzas de los cerebros de ambos sexos y producidas por causas últimas (evolutivas), ellas se reflejan en mayor o menor medida en nuestras conductas, incluidas las sexuales. Muchos sociólogos no dan importancia a estas diferencias, pero ellas están ahí y lo que debemos hacer es aprender a reconocerlas e integrarlas como causas de conflictos individuales y sociales.
Actualmente, la teoría de la selección sexual es un área de intensa investigación en la biología evolutiva, etología, antropología e incluso en psicología, rama esta  de la cual  ha surgido la llamada psicología evolutiva.
Increíblemente, a más de 140 años de la publicación de esta idea darwiniana, Descendencia del Hombre y la selección en relación al sexo aún aguarda por una cuidadosa y repetida lectura, que todavía puede generar nuevas ideas sobre este fascinante y cercano problema de nuestra especie: ¿cómo se compite  por qué  se elige a una pareja? Darwin dio el cómo de estos hechos y el avance científico actual ha dado el porqué.


Dos especies de aves amenazadas: la cotorra y el almiquí, ambas con poblaciones que poseen adaptaciones locales.
El origen africano de la especie humana
Sin ningún conocimiento previo sobre anatomía comparada o genética Darwin pudo intuir que dada la gran semejanza externa que poseen los grandes monos africanos (gorila y chimpancé) con los humanos, África debió de ser cuna de nuestra especie, dando así respuesta a la pregunta ¿Dónde se originó Homo sapiens?, aunque durante la primera mitad del siglo XX, y contrario a lo planteado por el científico, se ubicó su emergencia en el Próximo Oriente.
En la actualidad, dos interpretaciones de la evolución de los humanos primitivos y modernos intentan explicar dicha cuestión, basadas en los modelos multirregional (la especie humana emergió en varias regiones del viejo mundo) y el del origen exclusivo africano. Ambos se basan en mediciones de las distancias genéticas entre las poblaciones humanas,  pero los estudios moleculares (en especial con el ADN) e inmunológicos, demuestran que hay una mayor distancia genética entre las poblaciones del Homo sapiens nativas de África y todas las demás poblaciones humanas, lo que apoya el origen exclusivamente africano.
Los  primeros homínidos africanos  del género Homo, fueron  H. habilis y H. rudolfensis, que posteriormente fueron sustituidos por H. ergaster. Este último se diseminó por muchas regiones de Eurasia hace cerca de un millón de años y dio origen en África, al antecesor inmediato de nuestra especie. 
El modelo de surgimiento africano mantiene que los humanos modernos, los  H. sapiens, se originaron en África, más al sur del Sahara hace entre 200 mil y 100 mil años. Más tarde, estas poblaciones  también salieron del África  hacia otros continentes, a lo largo de determinadas rutas. En  cada región donde se instalaron, remplazaron a las poblaciones arcaicas descendientes de los H. ergaster que los precedieron.
En apoyo a este modelo, los fósiles más antiguos de H. sapiens que se conocen provienen del África y estaban enterrados en antiguos sedimentos arenosos del poblado de Herto, un área ubicada 230 kilómetros al nordeste de Addis Abeba, capital de Etiopía. La similitud de los cráneos de los “homínidos de Herto” en forma y tamaño con los humanos modernos (Homo sapiens) es tan grande que los científicos lo atribuyen a la misma especie. Además, el arpón de hueso afilado y otras exquisitas herramientas encontradas en Zaire sugieren que las poblaciones de África eran igual de diestras para fabricar herramientas que las poblaciones de Homo conocidas previamente en Europa.
En esencia, el legado de Darwin se relaciona fundamentalmente con la manera de ver la naturaleza como un ente dinámico, en  eterno cambio, pero también con la posibilidad de interpretar todos los fenómenos biológicos por mecanismos evolutivos que pueden ser analizados por los científicos.
Sus postulados también, y sobre todo, están vinculados con el conocimiento de nuestro origen como una especie más del reino animal, aunque muy peculiar, surgida por un maravilloso proceso de transformación de cierta especie de mono superior, que culminó con los seres psico-socio-culturales y racionales que hoy somos, para bien o para mal de nuestro planeta Tierra.
Para las ciencias biológicas, los mecanismos propuestos por Darwin y otros nuevos que aún se están descubriendo, son suficientes para explicar nuestro origen animal y las adaptaciones y diversidad del mundo viviente.
* Vicente Berovides Álvarez es doctor en ciencias biológicas, Profesor de Mérito y Titular de la Facultad de Biología, de la Universidad de La Habana. Es especialista en genética, ecología y evolución. Ha publicado 10 libros sobre evolución humana, diversidad biológica, ecología y conservación, de los que se han derivado más de 200 artículos científicos en revistas nacionales e internacionales.


martes, 10 de diciembre de 2013

Cambia panorama arqueo-aborigen de Cuba

 Resultados del Censo y Atlas arqueológicos aborígenes de la República de Cuba amplía el número de yacimientos y organiza los descritos anteriormente.  

Por Flor de Paz
Imágenes: José Jiménez Santander, Instituto Cubano de Antropología.

El incremento del conocimiento sobre el poblamiento aborigen de Cuba es uno de los más importantes aportes del recién concluido Censo y Atlas arqueológicos de la Isla, un proyecto científico encabezado por el Instituto Cubano de Antropología (ICAN) que ha contado con la participación de numerosos colaboradores en todo el país y más de 50 autores, según fue dado a conocer en una reunión nacional de arqueólogos realizada recientemente en dicha institución perteneciente al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.
La investigación, que será actualizada periódicamente, ha dado respuesta a una necesidad recurrente en los ámbitos de la ciencia y la educación, entre otros que conforman el compuesto cultural de la nación cubana, dado el vacío existente hasta este momento en la organización de los yacimientos arqueológicos de la Isla.
El nuevo resultado, “que queremos poner al servicio de toda la comunidad científica y del pueblo de Cuba lo antes posible”, dijo José Jiménez Santander, investigador del departamento de arqueología del ICAN y jefe del citado proyecto, puede portarse en un archivo PDF de poco más de 70 megabits. Según el científico, de inmediato comenzarán las coordinaciones para hacerlo llegar al sistema educativo.
Entre los datos que proporciona el Censo y Atlas arqueológico, está la existencia en el país de 3268 sitios (1788 más que los registrados en compilaciones anteriores: 1970 y 1993), de los cuales 2334 pertenecen a comunidades pre-agroalfareras, 192 a proto-agricultoras, 617 a agricultoras y 90 sin filiación. Alrededor de otros 800 no han podido ser incluidos todavía porque no se cuenta con datos que corroboren su identidad.
Para compactar este conocimiento que se hallaba disperso, reconocerlo, validarlo y socializarlo, objetivo primordial de la citada investigación, los autores se enfrentaron a numerosas dificultades; entre ellas, la multiplicidad de errores presentes hasta ese momento en numerosas coordenadas de ubicación geográfica de los sitios conocidos, la existencia de algunos descubiertos y redescubiertos que aparecían con nombres diferentes, la incomunicación entre los investigadores de las diferentes zonas del país y los cambios deliberados de algunos nombres de los sitios por algunos autores de trabajos.
Otros problemas enfrentados a la hora de unificar los datos fueron la utilización de una amplia diversidad de vocablos vinculados a los nombres de los sitios (abrigo rocoso,  conchal, residuario, finca, loma, río, solapa, cueva, vega) y que la mayoría de los censos territoriales se habían realizado potenciando los hallazgos de materiales, sin tener en cuenta las  fuentes bibliográficas y documentales. Esas fueron las razones,  explicó Jiménez Santander, por la que tratamos de ir en todos los casos a las fuentes originarias y no a las compilaciones.


No obstante, los investigadores consiguieron arribar al resultado deseado consiguiendo que dicha obra trascienda a ámbitos sociales como el de la investigación, la conservación y la enseñanza. En relación al primero, el científico destacó la sistematización y generalización de un conocimiento que se hallaba muy aislado, la duplicación del universo conocido de sitios arqueológicos aborígenes de Cuba y la obtención de una sólida base nacional para la realización de estrategias investigativas.
En cuanto a la conservación, un objetivo de primer orden, Santander señaló que el Censo y Atlas arqueológicos aborígenes develaron un nuevo panorama del patrimonio cultural cubano y aportó elementos para la implementación de planes y estrategias de manejo. Asimismo, “es fuente propicia para que se establezca el vínculo necesario entre las instituciones científicas y las que provocan mayores impactos negativos sobre los yacimientos”.


A partir de la realización de dicho estudio, el escenario educativo nacional gana un potencial de información visual capaz de hacer más atractiva la enseñanza del patrimonio y de la historia en general. A la vez, facilita la comprensión sistémica del poblamiento aborigen de Cuba y sobre la magnitud de la presencia aborigen en Cuba.
El proyecto científico liderado por el ICAN también incluyó un inventario nacional de la existencia de colecciones arqueológicas aborígenes en el país y fuera de él, aunque estas requieren todavía de revisión. Otros resultados de dicho estudio fueron la agrupación en un registro documental de todas aquellas personas que han trabajado el tema de la arqueología aborigen en el país (a partir de una síntesis de su aporte al conocimiento) y la catalogación de la fauna presente en los sitios arqueológicos aborígenes.
Sobre la significación del Censo y Atlas arqueológicos aborígenes de la República de Cuba, Gerardo Izquierdo, director del ICAN, subrayó que sus antecedentes pueden hallarse en el pasado siglo con las acciones desarrolladas por la Junta Nacional de Arqueología y Etnología y en el trabajo de todos aquellos que hasta hoy han hecho aportes en este campo científico en la Isla.
Como resultado del encuentro, los autores tomaron un grupo de acuerdos encaminados a sistematizar el trabajo comenzado; entre ellos,  proponer a la dirección del ICAN mantener este proyecto investigativo de forma permanente. Otras propuestas, dirigidas al CITMA, son las de priorizar en el año 2014 las investigaciones arqueológicas del patrimonio aborigen en 27 municipios del país, así como priorizar los estudios de las colecciones arqueológicas aborígenes de los museos municipales y provinciales. Un elemento decisivo a tener en cuenta, según este equipo de investigadores, es crear mecanismos de coordinación nacional que faciliten el flujo de información entre los investigadores o estudiosos en todo el país.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Óptica del evolucionismo en Cuba



Por Flor de Paz
Desde la aparición de El origen de las especies[1], de Charles Darwin, hace poco más de un siglo y medio, los efectos de las ideas transformadoras del naturalista inglés han sido tan diversos como las culturas que identifican a las sociedades contemporáneas.
Son incontables los estudios y publicaciones dedicadas a polemizar alrededor de la teoría de la evolución de las especies a través de la selección natural, aunque como portadora de principios explicativos ajustados a las evidencias, las investigaciones tecnocientíficas de las últimas décadas han continuado confirmando su valía.
En la época de su emergencia, el impacto de dichas concepciones significó el emplazamiento al creacionismo, como modelo universalmente establecido para explicar el origen de la vida.  Es en ese contexto en que está enmarcado Darwnismo y Sociedad en Cuba. Siglo XIX, de Pedro M. Pruna Goodgall, que profundiza en la recepción de las nuevas ideas en la Isla a partir de los últimos años de la citada centuria.
En palabras del propio autor, “al menos hasta 1861, el dogma de la creación no precisó, en Cuba, de defensa alguna. Usada como verdad evidente o como creencia habitual, la doctrina creacionista aparece frecuentemente en las obras de los naturalistas cubanos de este período”.
Este presupuesto histórico sirve de partida a Pruna Goodgall para desarrollar su texto, en el que se detiene en el análisis de las propensiones evolucionistas de los más importantes científicos de la época, entre ellos Felipe Poey, defensor del concepto “de la unidad de la especie humana”, y Ramón Zambrana, opuesto al mismo tiempo a la idea de la transformación de las especies y a la tendencia de algunos naturalistas de separar al hombre en especies diferentes”.
Trascendiendo estas visiones, el autor dedica un capítulo a pormenorizar el desempeño de la intelectualidad de la época en el razonamiento  de la concepción evolucionista en el país, subrayando el papel del pensamiento reunido en torno a la Revista de Cuba y a la Sociedad Antropológica de la Isla de Cuba, para desembocar así en las discusiones más importantes desarrolladas alrededor de este proceso de asimilación cultural e ideológica.
Darwnismo y Sociedad en Cuba. Siglo XIX, destaca el impacto que en la Universidad de La Habana tuvieron las concepciones del naturalista inglés en los años 80 de esa centuria, cuando fueron defendidas en sus aulas  tesis doctorales explícitamente evolucionistas, un auge que decayó en la década de los 90, en vísperas de la Guerra de Independencia y de la posterior ocupación norteamericana.
Más allá aun, la obra de Pruna Goodgall  aporta una síntesis de las principales características del evolucionismo biológico y social durante el siglo XIX, particularizando en varios países donde este asunto alcanzó singular importancia.
Su publicación da continuidad a una línea de títulos sobre evolución humana de los que se ha venido nutriendo la Editorial Científico-Técnica, reafirmando así la vigencia de la principal aportación de Charles Darwin, el haber colocado a los humanos en su justa posición en la naturaleza.



[1] El origen de las especies, por medio de la selección natural fue publicado por primera vez el 24 de noviembre de 1859 y no fue traducido al español hasta 1877.